Tips para mantener tus vegetales y hierbas frescas en todo momento

Los vegetales y hierbas en general “son delicadas” de naturaleza. Podemos comprar las más frescas del supermercado, pero si tienen un mal almacenamiento, se puede echar a perder al día siguiente. Lo primero que hay que saber es que las verduras no se lavan antes de meterlas a la refrigeradora, se lavan antes de comer. Si las guardamos con cierta humedad, es más probable que se generen bacterias dentro de un período corto de tiempo.

Todas las lechugas o vegetales de hojas verdes (arúgula, espinacas, albahaca, culantro, etc.), se deben guardar en bolsas de plástico o envueltas en papel plástico en la parte más fría del refrigerador, sin que quede una gota de agua entre las hojas, pues en caso contrario terminarán pudriéndose. De esta forma la bolsa creará un ambiente como para conservar la humedad natural y durarán unas dos semanas.

En el caso de las denominadas “verduras de raíz”, como las zanahorias, papas, remolacha, quequisque, entre otras, se debe cortar las hojas de los extremos para que no extraigan la humedad de la raíz. Después, se colocan las verduras en bolsas de plástico con hoyos pequeños, de modo que permitan que el aire circule dentro de la bolsa pero sin dejar que se pierda mucha humedad. Se pueden conservar en la parte baja del refrigerador hasta por tres semanas.

Los tomates son otro punto y aparte. Son de los vegetales más delicados que hay y requieren un cuido especial para sacarle lo máximo a su frescura. Primero que todo, hay que asegurarse que no estén totalmente maduros al momento de comprarlos. Después hay que dejarlos a temperatura ambiente sin exposición a luz solar, por unos 2-3 días para que adquieran su punto óptimo de maduración y sabor. Si han sido utilizados para ese entonces, hay que guardarlos posteriormente en el refrigerador por unos 2-3 días más.

Por otra parte, los ajos y cebollas se deben conservar afuera del refrigerador, en un lugar fresco, sin humedad y alejado de la luz solar. Una vez que las cebollas hayan sido cortadas, se guardarán las partes en el refrigerador, también envueltas en hojas de papel plástico, asegurándose que no tengan humedad alguna. Estas pueden durar entre 1-2 semanas.

Cuidando cada detalle de conservación, tendremos vegetables frescos en todo momento y podremos disfrutar más su frescura y sabor.

 

Por Chef Hazel Cuadra